Territorios

Aumenta la criminalización de personas defensoras del territorio en Yucatán

En el lapso de nueve años se han registrado al menos 22 casos de criminalización de personas defensoras del territorio en la península de Yucatán. Especialistas coinciden en que el sistema judicial se mantiene alineado a los intereses empresariales. Y que es utilizado para fabricar delitos contra quienes se movilizan para evitar el despojo territorial y la imposición de proyectos nocivos en sus comunidades. Pese a la coerción "legal", las comunidades exigen el respeto a sus derechos y sostienen en colectivo el ejercicio de la libre determinación.

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Airbnbs, segundas viviendas y hoteles de lujo devoran la costa y el manglar de Sisal

En la costa de Sisal, en Yucatán, Airbnbs y otros alojamientos de lujo proliferan incluso en zonas protegidas. Distinto a esto, la población carece de acceso a la vivienda y servicios básicos de calidad. En la búsqueda de un lugar para levantar nuevas casas para la población, tres habitantes de la comunidad resultaron detenidos por presunto desmonte ilegal. Las y los vecinos denuncian corrupción por parte de las autoridades y alertan por el impacto derivado de los desarrollos inmobiliarios levantados en áreas ambientales sensibles.

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Se multiplican las afectaciones a la salud por otra granja de Bachoco en Hunucmá

La avícola opera una granja con hasta 100 mil pollos que contamina el agua y el aire de al menos 5 colonias de Hunucmá. Ejecutivos de Bachoco se reunieron con los habitantes afectados y admitieron deficiencias en el manejo de los residuos de la instalación. Las naves de la empresa se ubican a menos de 50 metros de los hogares de San Eduardo y Santo Domingo. Las familias de la zona denuncian problemas respiratorios, alergias y dolencias gastrointestinales derivadas del impacto ambiental negativo que genera la avícola. El municipio de Hunucmá reconoció que falta de documentación y permisos que acrediten la legalidad de la granja.

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Despojo de tierras, dádivas y comisarios coludidos: Nolo, otra víctima de la voracidad inmobiliaria

Los ejidatarios de Nolo, Yucatán, llevan más de una década enfrentando el despojo de sus tierras de uso común a manos del Grupo GEA. La historia se repite: comisarios coludidos, pagos disfrazados de "apoyos" y firmas arrancadas con engaños. Hasta hoy, la inmobiliaria ocupa 800 hectáreas sin haber acreditado la propiedad legal de todas ellas. A solo 22 kilómetros de Mérida, el avance de la mancha urbana convierte a Nolo en un botín inmobiliario. Mientras los ejidatarios resisten, la empresa anuncia nuevos proyectos por 100 millones de pesos.

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Narrativas de resistencia

Más de 220 mega granjas operan en el territorio de Yucatán causando estragos en las reservas de agua, la agricultura tradicional, la soberanía alimentaria y el control territorial por parte de las comunidades. Esta industria apunta a la exportación y basa su funcionamiento en el saqueo de los bienes naturales, el avasallamiento de pueblos originarios y una operatividad a bajo costo a partir de la creación de empleo precario. La acelerada e intensa afectación socioambiental multiplica las resistencias de las comunidades mayas.
La agroindustria volvió a mostrar su peor rostro y acaba de originar el mayor exterminio de abejas del que se tenga registro en el estado de Campeche. Agrotóxicos aplicados en cultivos de maíz, soya y algunas hortalizas provocaron una mortandad generalizada de polinizadores que acabó con el sustento de más de un centenar de familias de apicultores. Situación que vuelve a poner sobre la mesa la vulneración de derechos de las comunidades mayas en su territorio.
La milpa, la apicultura y el turismo local fueron durante décadas el sustento económico de un territorio orgulloso de su biodiversidad y destacado por el saber de las comunidades mayas que lo habitan. Todo cambió a partir de decisiones políticas y empresariales que colocaron al pueblo en el mapa letal del extractivismo peninsular. Impactos negativos y luchas por el buen vivir.
Constructoras y desarrolladores acumulan más de dos décadas de avance incesante en el estado, que sigue publicitándose barato, rentable y seguro, sobre todo para los capitales especulativos. Respaldo político mediante, las corporaciones inmobiliarias apelan a estrategias que incluyen la fractura social de los pueblos, el despojo y la apropiación ilícita. Una historia de “coyotes”, burbujas de precios, represión policial y resistencias que brotan impetuosas en las comunidades mayas acechadas por los zares del concreto.

Geopolítica para todes

Jaltun