Territorios
Clausuras de adorno: empresas burlan la ley y profundizan el daño ambiental en Yucatán
Frente al discurso oficial de Profepa, que niega desacatos a las clausuras que aplicó en meses recientes en Yucatán, las comunidades mayas constatan a diario cómo las obras de impacto ambiental continúan en sus territorios. La falta de control estatal y la impunidad con que siguen operando las compañías sancionadas alimentan el malestar en los pueblos del estado, que ven devastados sus recursos entre sellos ignorados. Mineras, avícolas, inmobiliarias y porcícolas, a la cabeza de las firmas privadas que hacen caso omiso a las disposiciones del organismo oficial.
Leer artículoTras la muerte de un joven provocada por un volquete en Tebec, exigen el cierre de sascaberas en Umán
Pueblos mayas de Umán, en Yucatán, mantienen bloqueos y demandan el cierre de los bancos de materiales que operan en su territorio luego de que Joel U., de 20 años y originario de Petecbiltun, muriera el sábado pasado tras ser arrollado por un volquete de la empresa Procon, cuyo conductor se dio a la fuga. […]
Leer artículoBanco de materiales ligado al Tren Maya amenaza destruir viviendas en las comunidades de Noc Ac y Cheuman
Sin escatimar detonaciones con explosivos, la empresa Calfin extrae materiales pétreos a sólo 500 metros de las viviendas de las comunidades de Noc Ac y Cheuman. El banco de materiales opera sin validación de las comisarías y las y los vecinos han documentado el tránsito de unidades y pipas del Ejército y la Guardia Nacional. En ambas comunidades afirman que el poder político respalda las explosiones y que el material extraído se utiliza en la extensión del Tren Maya.
Leer artículoCenotes y abejas, posibles sujetos de derechos: una vía para frenar a granjas e inmobiliarias
Al atraer los litigios de Homún y Hopelchén, la Suprema Corte se encamina a otorgar personería jurídica a la naturaleza en la península de Yucatán. Esto implicaría un hecho legal inédito para México. De ocurrir, establecerá un cambio de paradigma que alentará las posibilidades de frenar la contaminación que genera la actividad de las factorías de carne y el uso irrestricto de plaguicidas. Y pondría coto a los desarrollos inmobiliarios que atentan contra el patrimonio biocultural del pueblo maya.
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