Oxcum, amenazada por la minería, un gasoducto y la ambición inmobiliaria

Oxcum, amenazada por la minería, un gasoducto y la ambición inmobiliaria

Publicado 17 julio, 2026

Ejidatarios de Oxcum y Hunxectamán enfrentan un doble asedio extractivo en terrenos que les fueron dotados en 1937, pero que actualmente reclama la familia Millet Molina, ligada al sector inmobiliario. Por un lado, la firma Tricoblocks del Sureste opera un banco de materiales que afecta a ambas comunidades por efecto de sus continuas explosiones. Por el otro, la compañía francesa Engie planea atravesar la zona con el gasoducto Mayakán a partir de un presunto acuerdo previo con los Millet Molina y sin consultar ni informar a las y los pobladores.

El pueblo de Oxcum, distante media hora del centro de Mérida, la capital de Yucatán, enfrenta la amenaza de dos proyectos extractivos en terrenos ejidales que los ejidatarios aseguran fueron dotados en 1937. Según consta en una copia del Diario Oficial de la Nación de ese año, a la que accedió Jaltun, y reafirman distintos campesinos de la comunidad consultados, una propiedad de 518 hectáreas fue cedida a los ejidatarios durante el reparto agrario en el gobierno de Lázaro Cárdenas. Esa porción hoy es reclamada por la familia Millet Molina

Los terrenos pertenecen a una antigua finca, propiedad de Avelino Montes, un español yerno de Olegario Molina, ministro en el gobierno de Porfirio Díaz y hacendado esclavista henequenero hasta la revolución. En la actualidad, Humberto Castro, excomisario ejidal de Oxcum, sostiene que las tierras fueron entregadas como pago y dotación a los 105 trabajadores originales (ejidatarios fundadores) de aquel entonces.

Desde hace varios años, personas ajenas a la comunidad han intentado apropiarse de los terrenos alegando ser sus dueños. Los empresarios Esteban Correa Bolio y José Luis Llanes Narváez se ubican entre esos individuos.

En todas las ocasiones, los pobladores han defendido esa tierra que les fue dotada hace casi un siglo. Al margen de esa resistencia, lo cierto es que la comunidad y sus asesores legales detectaron que sobre la pequeña propiedad se han impuesto al menos siete escrituras desde el año 2010.

Los papeles en cuestión colocan como supuestos dueños a Martha Millet Molina y su hijo Luis Montalvo Millet, socio de 13 empresas, la mayoría de ellas del rubro inmobiliario.

Pobladores de Oxcum observan el impacto del banco de materiales que opera cerca de la comunidad. Foto: Katia Rejón.

Nos están invadiendo los terrenos de una pequeña propiedad. Ahorita ya entró una gente que está bombeando en una demoledora. Nos están invadiendo, aparte de que son empresarios”, dijo Humberto Castro, ex comisario ejidal, en entrevista con Jaltun

Tricoblocks: una mina a un kilómetro de un preescolar

La primera empresa que se instaló en los terrenos de la pequeña propiedad es Tricoblocks del Sureste, una firma de Ciudad de México cuyos apoderados son Ricardo Pérez López e Isaac Epelebaum Osever, según consta en el Registro Público de Comercio.

El objeto social de la empresa corresponde a transporte privado, extracción y producción de agregados pétreos en sus diferentes medidas. Todo esto, mediante diferentes técnicas de trituración, incluyendo el empleo de explosivos, además de dedicarse a la compra y distribución de materiales, entre otros ítems.

El banco de materiales de Tricoblocks se expande arrasando el monte cercano a Oxcum. Foto: Patricio Eleisegui.

La trituradora de Tricoblocks del Sureste se encuentra cerca del poblado de Hunexctamán y dentro de los terrenos de la propiedad que los campesinos de Oxcum buscan proteger. La empresa ya ha explotado alrededor de 30 hectáreas para extraer material pétreo.

El banco de materiales comenzó a operar formalmente hace aproximadamente tres años. Sin embargo, en los últimos meses la actividad en esa área no ha dejado de intensificarse. 

Camión entrando al banco de materiales de la empresa Tricoblocks. Foto: Katia Rejón.

El 26 de marzo pasado, hartos del flujo constante de volquetes y trailers por las pequeñas calles, las poblaciones de Hunxectamán y Oxcum cerraron la carretera hacia el banco de materiales. Denunciaron que el paso excesivo de vehículos pesados destruyó la carretera principal, llenándola de baches, polvo y escombros. 

Yo ya estaba fastidiada de que llevo a mi niño a la escuela de Oxcum y está muy fea la carretera. Pero ese día nosotros hacemos el bloqueo porque hubo un accidente y salió una persona lesionada. Nosotros procedimos como ciudadanos y nos unimos para bloquear la calle”, afirmó una de las manifestantes, en entrevista con Jaltun

Relató que la situación se volvió insostenible debido a la falta de precaución de los transportistas, quienes circulan sin lonas de protección, permitiendo que piedras y polvo caigan sobre motociclistas y transeúntes.

La detonación de explosivos en el banco de materiales también ha generado alarma en la comunidad por su intensidad y cercanía a los pueblos. El Preescolar Comunitario y la Secundaria Comunitaria CONAFE de Hunxectamán se ubican a tan solo 1 kilómetro de la mina.

Los compromisos sin cumplir 

Tras el bloqueo, la alcaldesa de Umán, Kenia Walldina, intervino para mediar entre las y los ciudadanos y las empresas involucradas. El 27 de marzo de 2026, se firmó una Minuta de Acuerdos en la sede de la carretera Hunxectamán-Oxcum.

En ese documento se establecieron los siguientes puntos críticos para la resolución temporal del conflicto:

* Reparación de la infraestructura: la empresa Tricoblocks se comprometió a iniciar la reparación de la carretera y la curva afectada a partir del lunes 30 de marzo.

* Rutas alternas: se acordó un plazo de dos semanas para que la empresa habilite un nuevo acceso de entrada y salida para los volquetes, que no atraviese la zona escolar ni la calle principal.

* Restricciones de horario: Mientras se concluye el nuevo acceso (en un lapso de 20 días), los vehículos pesados solo podrán transitar en un horario de 10:00 p.m. a 7:00 a.m.

* Investigación de la propiedad: la alcaldesa se comprometió a apoyar a los ejidatarios en la revisión de los títulos de propiedad ante el Catastro para esclarecer bajo qué términos se otorgaron los permisos de operación en lo que la comunidad continua su defensa como tierra ejidal.

Hasta el momento, nada de lo pactado se ha cumplido, ni siquiera de forma parcial.

Ya empeoró la carretera. Con las lluvias y todo, ya se llenó de baches y es peligroso para las motos y hasta un carro se puede ir”, agregó Castro.

Baches en la carretera de Oxcum a Hunxectamán provocados por los camiones de carga de la empresa. Foto: Katia Rejón.

Mayakán: gasoducto a 1 kilómetro de una mina

Camiones entran y salen de la mina todo el día. En la entrada al yacimiento hay lonas que anuncian el peligro de las detonaciones y, paradójicamente, al mismo tiempo piden cuidar la fauna. En estos terrenos llegaron a trabajar algunos campesinos y testifican que hay venados, coatíes y jabalíes. 

Ya en junio de este año, pobladores del área vieron a trabajadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) entrar a los montes que están en el camino que va de Oxcum al banco de materiales. Eran arquéologos quienes realizaron marcas en el piso y algunas excavaciones preliminares.

Los campesinos les preguntaron qué hacían en esa área y el personal del INAH respondió que por allí pasará el gasoducto Mayakán, que llevará el hidrocarburo desde Texas hasta la península de Yucatán.

El gasoducto Mayakán es una obra de la empresa francesa Engie que atravesará Valladolid, Mérida y Umán, en Yucatán, y también los estados de Campeche, Tabasco y Chiapas. Como publicó anteriormente Jaltun, el proyecto forma parte del Sistema de Transporte de Gas Natural Energía Mayakan Unificado que busca incrementar el abastecimiento de gas fósil para dos centrales eléctricas operativas en el estado.

Marca donde pasará el gasoducto Mayakan, a muy corta distancia del banco de materiales. Foto: Katia Rejón.

Engie tiene su estación de compresión de gas —conocida como booster— junto al fraccionamiento de Gran Calzada, en Umán. Desde el 2025, los vecinos mantienen una movilización contra Engie y la inmobiliaria que les vendió los predios sin advertirles que se construiría el booster junto a sus casas. Esto, a pesar de que la propia Manifestación de Impacto Ambiental cataloga la estación como una obra “altamente riesgosa” y que existen antecedentes de explosiones en ese tipo de proyectos

No se pueden meter si es de nosotros el terreno. A no ser que ya hayan hecho contacto con los otros que ya se apañaron los montes”, comentó Humberto Castro respecto a Mayakan. De hecho, trabajadores de la empresa confirmaron a los ejidatarios que el plan para tender el gasoducto en esa zona fue acordado con la familia Millet Molina.

No es la única irregularidad. Como suelen hacer los megaproyectos extractivos en tierras ejidales, distintas voces consultadas afirmaron a Jaltun que Engie se reunió únicamente con ejidatarios de Umán para ocupar las tierras en modalidad de usufructo por 30 años. Y todo con el respaldo del Ayuntamiento de Umán.

En contrapartida, no hubo encuentros ni conversaciones con los habitantes de Oxcum, ni tampoco se les explicaron los riesgos ligados a ese tipo de obras. 

Humberto Castro, excomisario ejidal y uno de los campesinos que defiende el territorio de Oxcum. Foto: Katia Rejón.

De asedios y resistencias

Un grupo de aproximadamente 20 ejidatarios está impulsando varios procesos legales contra despojos en el ejido de Oxcum.

Además de la pequeña propiedad, existen 23 solares que se dotaron, en una supuesta asamblea del 19 de diciembre del 2021, a Reina Victoria, una excomisaria a quien acusan de negociar esos terrenos con una empresa de pollos. Los solares tienen distintos tamaños: van de los 2 mil a los 14 mil metros cuadrados.  

Los ejidatarios no reconocen la existencia de dicha asamblea y solicitaron al Tribunal Agrario la nulidad. Reina Victoria no se ha presentado en ninguna de las tres audiencias a las que fue convocada. Sin embargo, los campesinos tienen la esperanza de ganar ese caso después de dos años de proceso legal.

Ahora lo que queremos es ver hasta dónde caen nuestros límites de la pequeña propiedad para demandar a las empresas que están metiéndose”, concluyó el excomisario ejidal. 

Jaltun