Banco de materiales ligado al Tren Maya amenaza destruir viviendas en las comunidades de Noc Ac y Cheuman
Publicado 11 septiembre, 2026
Sin escatimar detonaciones con explosivos, la empresa Calfin extrae materiales pétreos a sólo 500 metros de las viviendas de las comunidades mayas de Noc Ac y Cheuman. El banco de materiales opera sin consentimiento de las comisarías. Y las y los vecinos han documentado el tránsito de unidades y pipas del Ejército y la Guardia Nacional. En ambas poblaciones afirman que el poder político respalda las explosiones y que el material extraído se utiliza en la extensión del Tren Maya.
Los habitantes de las comisarías de Noc Ac y Cheuman, al norte de Mérida, enfrentan la destrucción progresiva de su patrimonio y el ambiente debido a que, desde noviembre pasado, una empresa minera multiplicó sus detonaciones y excavaciones para extraer material pétreo. Distintos habitantes de Noc Ac se reunieron en la comisaría local para hablar con Jaltun sobre la situación que padecen. Son los mismos que, en semanas recientes, se han movilizado en marchas y manifestaciones para exigirles a las autoridades resuelvan los problemas que genera el banco de materiales.
Desde hace ocho años, la empresa Calfin opera el banco utilizando taladros y explosivos a menos de un kilómetro de distancia de ambas comunidades. El antropólogo Charles Gaillard Rivero, quien acompaña a ambos pueblos en sus procesos de denuncia, contó a Jaltun que la compañía inició con permisos de la que entonces era la Secretaría de Ecología del Gobierno del Estado de Yucatán, ahora Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS). En ese momento, la firma comenzó a explotar un poco más de 37 hectáreas “en seco”.
“Eso quiere decir que fue a una profundidad de 3 metros solamente. No se llegaba todavía al nivel del manto freático”, especificó Gaillard Rivero.
“En 2008, al agotar la roca comercializable de esa sección, y cuando la empresa estaba representada legalmente por Ricardo Gasque Maldonado, Calfin solicitó a la Semarnat permiso para extraer el húmedo. Ahí la autoridad federal otorgó el permiso para una superficie de 2.7 hectáreas, con una profundidad de hasta 7 metros por debajo del nivel freático, y por una duración de 9 años. Eso implicó un cambio de uso de suelo, ya que rebasó el manto freático. Semarnat, en ese momento, a través de Enrique Manero Moreno, su delegado en Yucatán, otorgó un permiso que estuvo vigente hasta el 2019”, agregó.

Calfin y el permiso extendido para hacer detonaciones
Antes de que venciera, esto es, en 2017, la compañía se hizo con otro permiso a partir de la presentación de una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que le permitió subir a 37.6 la cantidad de hectáreas sobre la cual efectuar extracciones. El aval que recibió Calfin la habilitó para realizar actividad minera por un lapso de 20 años y a una profundidad de hasta 20 metros.
“Es decir que desde el 2017 que les emitieron la autorización de esa MIA, la empresa podrá seguir haciendo la explotación hasta que el plazo se cumpla en 2037. Esa autorización se la dio Semarnat mientras Jorge Carlos Berlín Montero ocupaba el cargo de delegado en el estado”, precisó Gaillard Rivero.
La presión de las comunidades, afirman los habitantes de Noc Ac y Cheuman, habría incidido para que los propietarios de Calfin negocien la transferencia de los derechos operativos del banco de materiales a otra empresa, de la que aún se desconoce su identidad. La titularidad del banco, entonces, atraviesa hoy una suerte de limbo aunque no hay dudas de la injerencia que mantiene Calfin.
La distancia actual de las detonaciones que se realizan en el área bajo extracción minera respecto de los hogares del primer pueblo maya mencionado no supera los 500 metros. Las y los vecinos señalan que, de continuar el ritmo de extracción proyectado, los cráteres se extenderán por un perímetro ubicado a sólo 250 metros de las viviendas.
Los pobladores de ambas comisarias documentan grietas transversales que exponen las vigas en los techos de sus casas. Aunque el personal del banco de materiales ha dicho a las y los vecinos que es debido a factores propios de las construcciones por el paso del tiempo, lo cierto es que los daños pueden verse tanto en edificaciones recientes como antiguas.
“Hay veces que llega una persona de la empresa y dice que eso es por humedad, que penetra el agua porque arriba no tienes impermeabilizado tu techo”, comentó uno de los afectados. Sin embargo, la comunidad descarta el argumento aportando evidencia visual conjunta. “El problema lo tienen todos. Y lo tienen en diferentes lados, ahí te das cuenta que es por la vibración”, añadió la misma fuente.



Los estallidos carecen de horario fijo: los operadores del banco de materiales detonan explosivos durante la madrugada o a plena luz del día. Una explosión reciente de alta intensidad ocurrió a las dos de la tarde mientras un grupo de niños jugaba en las calles.
“De repente sentí algo feo y escuchamos cómo explotó. Se sintió fuerte la vibración y los niños entraron corriendo (a sus casas) asustados”, relató una madre en Noc Ac, quien se estremeció de sólo recordar ese evento. Antes del ruido, las personas afirman que suelen percibir un cambio repentino de la presión en el ambiente y, enseguida, un fenómeno físico que describen como un vapor que precede al golpe sísmico contra los cimientos.
Este fenómeno podría corresponder a la sobrepresión por onda de aire. Se trata de una perturbación atmosférica documentada en la ingeniería de minas y la geofísica de detonaciones.
Al detonar el material explosivo en la cantera, la liberación de energía empuja el aire a gran velocidad y genera una onda de compresión. Después del frente de alta densidad, la presión barométrica cae de manera abrupta antes de retornar a su nivel normal.
Esta descompresión instantánea genera la sensación táctil y auditiva de vacío o “vapor” en el cuerpo humano, la cual precede por milisegundos a la llegada del impacto acústico y sísmico a través del suelo.
La minera ofreció una fiesta de Navidad para aplacar las quejas
Hace unos meses, una persona ligada al banco de materiales organizó reuniones en Noc Ac y Cheuman. Se identificó como Iván Pacheco y dijo ser el ingeniero responsable de la sascabera. Las y los vecinos sostienen que Pacheco se acercó con intenciones de negociar la continuidad de la actividad minera.
“Quería que la gente de acá aceptara que ellos siguieran trabajando y ofreció cosas como ayudar al pueblo a hacer una fiesta de Navidad, apoyar a los niños para que hagan fútbol…”, testificó una pobladora.
La comunidad maya rechazó toda posibilidad de llegar a un acuerdo en beneficio de la empresa. “Le dije: ¿Qué me gano mandando a mi pobre hijo a jugar, a que lo diviertan, mientras ustedes están destruyendo nuestra casa?”, comentó una habitante de Noc Ac. Tras el rechazo, el representante del banco de materiales prometió instalar un sismógrafo y sustituir la dinamita por dragas mecánicas. Nunca cumplió esa promesa.
En la actualidad, las maquinarias operan ocultas a la vista de las comunidades y el personal responsable abandona las instalaciones antes de ejecutar las detonaciones mayores. “Le hablamos al ingeniero (Pacheco) y él se lavó las manos. Dice que él ahorita ya no está de responsable acá, que él está en Quintana Roo. Y que desconoce qué están bombeando”, expuso otra de las vecinas.
Las y los pobladores se han organizado para recolectar evidencias gráficas con la intención de que las autoridades por fin logren ponerle atención a su caso. Esta tarea ya fue percibida por la empresa, que de un tiempo para acá comenzó a extraer la roca triturada a partir de las dos de la mañana para eludir la vigilancia ciudadana diurna. Distintas personas entrevistadas dieron cuenta, también, de la presencia constante de camionetas que escoltan las actividades de extracción del banco.
Asimismo, la comunidad de Noc Ac reporta la presencia constante de vehículos y pipas identificadas de forma directa con logos y símbolos del Ejército y la Guardia Nacional.
En el pueblo cobra fuerza la versión de que es el propio Estado quien abastece de explosivos al banco de materiales. Y subrayan que los insumos extraídos en la cantera se destinan a obras vinculadas a la expansión del Tren Maya.



Las perforaciones industriales desatan inundaciones
Este año el pueblo de Noc Ac se inundó. Pareciera que las profundas oquedades originadas por la sascabera alteraran el equilibrio del subsuelo. De acuerdo con los testimonios recabados, la maquinaria pesada perforó la capa superficial hasta abrir cauces directos al acuífero subterráneo, generando enormes lagos artificiales.
Fotografías efectuadas con dron exponen la formación de un cuerpo de agua de 3.5 hectáreas en el centro de la mina. Esta alteración hidrológica pudiera ser responsable de las inundaciones atípicas en los terrenos aledaños.
Según sus habitantes, hacía muchos años que Noc Ac no registraba altos niveles de agua en calles y el interior mismo de las viviendas. “Para estas últimas lluvias, el pueblo se inundó. El agua subió hasta un metro, no nos dio tiempo de proteger nada. Todas nuestras cosas se mojaron, se perdieron electrodomésticos y artículos personales. Algunos periodistas vinieron a atestiguar el hecho pero nadie (del Ayuntamiento) hizo nada”, compartió una de las vecinas.
“Hace como cinco meses estuvo lloviendo en Mérida y aquí no llovió. Y en que no llovió acá, el cenote igual se llenó. El cenote estuvo por rebosar”, recordó un habitante de la zona.
El líquido subterráneo busca nivelarse geográficamente ante los cambios de presión. Por la apertura de cráteres inmensos en el banco de materiales, el agua tiende a rebosar hacia la superficie del suelo de la comunidad, que ocupa un nivel topográfico natural de menor altura respecto de la sascabera.
“El banco de piedra está abriendo bocas. Digámoslo así, que aunque aquí no llueva, eso rebosa. Y cuando ocurre algo así, nos sube el nivel de agua de la comunidad”, dijo a Jaltun el actual comisario de Noc Ac, Jorge Baas.

Falta de respuesta política al daño que sufren Noc Ac y Cheuman
La comunidad de Noc Ac y la empresa acumulan varios enfrentamientos en los juzgados. Hace algunos años, se pusieron denuncias ante la Fiscalía de Mérida, llegaron las autoridades para levantar evidencias, tomaron fotos, y hablaron con los vecinos, pero sin que luego ocurriese un seguimiento del caso.
Fue debido a esto que una familia local financió la promoción de una demanda de amparo para intentar frenar los trabajos en el banco de materiales. “Mi familia aportó para poder meter el amparo pero cada vez era más (dinero) porque por cualquier movimiento que hacía el licenciado nos cobraba”, narró una de las vecinas que encabezó aquel recurso.
“Cuando ya no pudimos seguir aportando, ya no pudimos hacer más. No tuvimos apoyo de nadie esa vez”, comentó. Tras un año de proceso legal, el tribunal falló a favor de los empresarios mineros, quienes reactivaron las maquinarias de perforación de manera inmediata durante noviembre de 2025.
El antropólogo Charles Gaillard Rivero detectó anomalías específicas en los permisos de uso de suelo y destacó que los problemas no son solo los daños materiales sino también los daños emocionales que registran las comunidades.
“Los bancos con proyectos que se aprobaron y siguen operando sin contar con las actualizaciones de los gobiernos estatal y municipal. No respetan los criterios como las distancias entre las poblaciones, las carreteras, o los cuerpos de agua como el cenote de Noc Ac”, dijo Gaillard Rivero.

El sábado 29 de agosto, algunos de los integrantes del frente vecinal de Noc Ac se dieron cita en la presentación del segundo informe de gestión que Cecilia Patrón, la alcaldesa de Mérida, efectuó en Dzitya.
Allí le entregaron un documento firmado por más de 200 personas pidiendo apoyo ante la situación generada por la sascabera. La presidenta municipal se comprometió a que el caso será revisado por Protección Civil Municipal y pactó una reunión con los pobladores para esta primera quincena de septiembre.
Las comunidades se unen para proteger sus hogares
Tras las denuncias públicas vecinales y el levantamiento de registros audiovisuales de las grietas, la minera inició el retiro veloz de las retroexcavadoras de gran tonelaje, sustituyéndolas por equipos de perforación de menor dimensión.
“Creo que por las cosas que se están subiendo en las redes sociales se están protegiendo. Están sacando sus máquinas grandes, las que dragan”, aportó un vecino.
La presencia de elementos de seguridad federal añade un factor de tensión dentro de las poblaciones. Habitantes de Noc Ac consultados por Jaltun aseguraron que unidades de la Guardia Nacional custodian el ingreso de cargamentos de material explosivo hacia los terrenos que ocupa el banco de materiales.
“Ayer pasó lo que viene siendo la Guardia Nacional… entró al banco. Entiendo que trajeron los explosivos”, afirmó un residente que atestiguó el movimiento de uno de los convoyes.

Dispuestos a poner fin a las explosiones y el daño socioambiental que provoca la actividad del banco de materiales, buena parte de los habitantes de Cheuman y Noc Ac integran un frente común que viene haciendo visible la afectación generada por la minera.
“Queremos que paren pero también que se hagan responsables por los daños que ya han generado a nuestras viviendas”, enfatizó otro vecino consultado.
“Es muy triste lo que nos está sucediendo. Nosotros, que con tanto esfuerzo, hemos levantado nuestros hogares, vemos como se caen a pedazos. Sentimos impotencia, ¿cómo vamos a dejar que sigan destruyendo nuestro patrimonio? Ojalá alguien vea esto y nos apoye. Necesitamos ayuda porque no sabemos qué más hacer”, remarcó la integrante de una familia cuya casa se ubica a sólo 500 metros de la sascabera.
La vivienda en cuestión presenta severos daños: uno de sus dos cuartos ya está en evidente estado de derrumbe, mientras que el techo se ha ido cayendo pedazo a pedazo. La vecina contó que, dado el daño estructural que presenta la mayor parte de la casa, convive con su esposo e hijo en una sola de las áreas del inmueble.
“Tengo miedo que un día no nos despertemos porque la casa nos cayó encima, pero ¿a dónde más nos vamos a ir? Este es nuestro hogar”, concluyó.