
Acorralados por el Tren Maya: el tramo 4 y las cosechas cercadas en Holca
Publicado 10 marzo, 2025
Múltiples parcelas del ejido de Holca en Kantunil, Yucatán, quedaron atrapadas tras la construcción del tramo 4 del Tren Maya. En 2022 se interpuso un amparo contra el mega proyecto cuya resolución no fue respetada.
Mateo Ceh Mex debe cargar, uno a uno, los costales de elotes que cosecha. Trabajar en su parcela es cada día más extenuante. La idea de abandonar el campo lo acecha de forma constante. Como ejidatario de la comisaría de Holca en Kantunil, Yucatán, enfrenta un nuevo desafío desde la construcción del tramo 4 del Tren Maya: el acceso a su tierra se convirtió en toda una odisea. Ahora debe atravesar un angosto paso de fauna donde apenas cabe una motocicleta.
“No se puede sacar la cosecha, la saco amarrada a mi espalda porque no se puede meter el vehículo”, explica con frustración.
Los ejidatarios de Holca enfatizan que no se oponen al megaproyecto, aunque reconocen que fueron engañados. Sus tierras quedaron prácticamente aisladas por las vías férreas. Cuentan con un único punto de acceso: un paso de fauna demasiado estrecho para el ingreso de camionetas o vehículos de carga.
“Dijeron que ampliarían el paso ganadero a 70 metros para que pase un automóvil o camioneta y no se ha hecho. De verdad está angosto y muy bajo”, relató Mateo durante la entrevista con Jaltun.

Foto: Claudia Arriaga.
En noviembre de 2024, los ejidatarios se reunieron con personal de la constructora ICA y el Tren Maya. Les prometieron la ampliación del paso de fauna para tratar de subsanar las dificultades que ahora atraviesan. Las palabras quedaron en el aire ya que las empresas nunca fijaron una fecha para realizar la obra.
“Ese día vino hasta la Guardia Nacional ¡pero no han hecho nada!”, expresó Mateo.
Para llegar a sus tierras, las y los campesinos utilizan un camino que inicia desde Holca y atraviesa ese territorio. En el caso de Mateo, para entrar a su parcela debe llegar hasta las vías del Tren Maya y cruzar un paso de fauna. Esto implica más tiempo y gasolina. Requiere, además, un mayor esfuerzo.
Tren Maya descató la única suspensión en Yucatán
En el 2022, Nestor Aguilar -que compró tierras del ejido en 2021- decidió presentar un amparo para evitar que las vías del Tren Maya bloqueen el acceso de su parcela sobre la carretera. En ese momento, el ejido de Holca no quiso sumarse. Confiaron en que la gente del Tren Maya respetaría los acuerdos, entre esos el de garantizarles un acceso fácil y digno a sus terrenos.
Al ver que cada vez era más complicado trabajar la tierra, las y los ejidatarios decidieron apoyar a Nestor. Cuando colocaron los primeros durmientes comenzaron los obstáculos para el ejido y sus habitantes.
“Ese señor con trabajo pasa abajo del puente, porque su parcela está del otro lado. No podía pasar, pero hizo su chamba y embutió el terreno él solo”, declaró Eloí May.
El Juzgado Primero de Distrito con sede en Mérida otorgó suspensión provisional en el juicio de amparo 1085/2022. El juez determinó que, de forma directa, la obra afecta actividades cotidianas como sembrar, cosechar y cuidar animales.
Aun así, en abril de 2024 y pasando por alto la suspensión definitiva, se llevó a cabo la conexión de las vías del Tren Maya. Para esto acudió el personal de la empresa ICA, distintos empleados del Tren Maya y representantes del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR), acompañados por elementos de la Guardia Nacional. Las y los ejidatarios fueron tomados por sorpresa. Intentaron impedir la labor de tendido del tren pero no tuvieron éxito.
Esas acciones fueron justificadas a través de un decreto de mayo de 2023 que define como “de seguridad nacional y de interés público”, la “construcción, funcionamiento, mantenimiento, operación, infraestructura, los espacios, bienes de interés público, ejecución y administración de la infraestructura de transportes, de servicios y polos de desarrollo para el bienestar y equipo tanto del Tren Maya como del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, así como los aeropuertos de Palenque, Chiapas; de Chetumal y de Tulum, Quintana Roo…”.

“No se puede sacar la cosecha de la milpa, ni la leña con la que se cocina. Dijeron que harían un camino porque así sólo con bicicleta podemos sacar las cosas”, puntualizó Eloí.

El abogado a cargo del juicio de amparo, Moisés Velázquez, reiteró que la suspensión se otorgó por dos motivos: por un lado, la autopista que fraccionó las parcelas se construyó sin pagar las tierras y, por el otro, la construcción de la vía del megaproyecto bloquea la entrada de la parcela de Nestor.
“El juez primero de distrito concedió la suspensión para no bloquear el acceso a los dueños. El Tren Maya lo respetó como ocho meses o más, pero un día nos avisaron que se violó la suspensión definitiva”, alegó.
La respuesta fue promover un incidente en contra de la violación de la medida legal, que aún no se resuelve. “A raíz de la reforma judicial, al juez le tembló un poco tomar una decisión. Todos los ejidatarios tampoco pueden acceder a sus tierras por donde lo hacían antes”, lamentó Velázquez.
Un camino alterno como solución
Una de las obras complementarias del Tren Maya fue la construcción de un puente que está a 5 kilómetros de una de las entradas de la comisaría de Holcá. Y que une a esa comunidad con Tzalam, comisaría del municipio de Sudzal.
Por allí pueden pasar motocicletas, autos y camionetas. En opinión de las y los ejidatarios, abrir un camino que atraviese las parcelas bajando desde el puente sería una solución alternativa.
“Para mí sería viable. Hacer un puente que cruce sobre la vía del Tren Maya, o rehacer el paso ganadero, sería muchísimo más dinero y molestia para la gente que necesita ir a su parcela”, expuso Karla, una de las ejidatarias de Holca.
Pero, además de necesitar voluntad política para hacerlo, la obra tendría que ser aceptada por los ejidos de Holca y Sudzal.
Aun así, entre las denuncias de las y los campesinos mayas también sobresale que ese puente se está “hundiendo”. Los pobladores aseguran que una parte del asfalto bajó de nivel y que esa diferencia de piso, por la formación de topes, afecta a todo aquel que circula.